(Fanfic) El Legado de Capricornio

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(Fanfic) El Legado de Capricornio

Mensaje por Okami el Jue Nov 15, 2012 9:58 am

Prólogo


Un caballero de capricornio, siempre recuerda a sus discípulos algo muy importante:

Se decía que el caballero que portaba esta armadura, era el más fiel a su diosa. También se hablaba de su descendencia, ya que todo caballero de Capricornio, tiene que llevar sangre Hispana.

Los caballeros de Capricornio tienen que ser, por obligación, como el gran caballero, Rodrigo Díaz, conocido como El Cid. Este hombre encarnaba el prototipo de caballero, con las máximas virtudes, es decir, un caballero de Capricornio o cualquier defensor de Atenea, pueden ser como este hombre: Fuerte y leal, justo y valiente, prudente y templado, guerrero y culto.

Una de las pocas leyendas, cuenta, que este caballero, fue el portador de la armadura de Capricornio, pero solo son rumores.

Otra leyenda, es el arma más poderosa del caballero de Capricornio. Esta arma, no tiene nada que ver con España, pero, era de un hombre similar a El Cid, y esa persona era el conocido Rey Arturo. Su arma era la Excalibur, esta espada fue destruida hace mucho en una guerra que tuvo este rey, pero la reemplaza por la mágica Excalibur. La diosa que le entregó la Excalibur a Arturo advirtiéndole que la espada es invencible y que solo se puede ser destruida si alguien destruye su vaina, pero vino una mujer que cogió su vaina y la tiró al mar. Ahora, quien tiene esa espada es Atenea y ella concederá la legendaria espada Excalibur solo a uno de sus caballeros, a aquel que demostraba lealtad inquebrantable hacia la diosa y muchos dicen, que esa arma siempre será entregada a un caballero de Capricornio, ya que cumplen esos requisitos.

El primer caballero de Capricornio, murió en la primera Guerra Santa, cuando los espectros de Hades atacaron. Este caballero aun sin nombre mencionó unas palabras antes de irse a su mejor amigo, el Caballero de Cáncer:

—Me moriré, pero antes, tengo que decirte algo, amigo mío —dijo el joven caballero mientras tosía fuertemente a causa de su herida —Quiero que mi espada Excalibur sea entregada a los mejores caballeros y los portadores de mi armadura, aquellos que sean leales, fuertes, justos, prudentes y que sean capaces de proteger a nuestra diosa—

Esas palabras se quedaron marcadas en muchos libros del santuario y ese caballero de capricornio siempre será recordado como un gran héroe.

¿Creen que los siguientes caballeros de Capricornio, serán como este gran héroe?

PD: Es una historia en la que me quería basar en las leyendas y Mitos de España, y dedicarme en especial al caballero de Capricornio, Shura, se que es un personaje al que muchos no ven ni leen, pero se, que este caballero, por muy frío y calculador que sea, es un gran hombre.

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Re: (Fanfic) El Legado de Capricornio

Mensaje por darkokun el Jue Nov 15, 2012 10:50 am

un post genial!!! aunque ya sabes que yo apoyo muxo mas al gran caballero de leo!!!

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Re: (Fanfic) El Legado de Capricornio

Mensaje por Okami el Sáb Nov 17, 2012 10:54 am

Gracias Darkokun por tu comentario, me hace feliz saber que hay alguien que sigue el fanfic y le gusta. Voy poner dos capítulos en uno. En varios capítulos, descubrirás por que Shura es tan frío y verás cosas que igual te hagan cambiar de opinión. Sale un personaje de Omega, no diré quién es, me gustaría que los descubrieran vosotros, así que a disfrutar del fanfic, como disfruto yo, escribiendo.

PD: Estoy pensando hacer un fanfic de Aiorias y Marin xD.

Los primeros días 1ª Parte

12 de enero de 1963.

Zotico y Acacia era una pareja feliz, que se querían y que estaban esperando la llegada de su primer hijo. Aun no saben cómo se llamará, pero están deseosos de que nazca.

Zotico, tenía un amigo inseparable, que conoció en los Pirineos, su nombre era Yolando, que tenía un hijo de 12 años, llamado Ionia. Los dos amigos, estaban contentos, ya que el hijo del joven, iba a nacer tarde o temprano. Yolando le bromeaba por el nombre del pequeño, pero Zotico ya lo tenía pensado, no quería cambiar ese nombre por nada en el mundo y su amigo le pregunto cómo iba llamar al niño.

—Shura... —sonrió con ganas Zotico mientras miraba el cielo —...es el nombre que le quiero poner—

Los dos amigos brindaron por el bebé y por todo, pero el pequeño Ionia, estaba escuchando lo que hablaban los dos y parecía que sentía algo de envidia, ya que le daban más importancia al bebé que a él. Así que decidió dar una vuelta por el monte, quería estar solo, pero algo vio desde el lugar de donde estaba. A lo lejos, pudo ver como un misterioso hombre, con una armadura dorada, que observaba fijamente, el pueblo. Ionia, decidió acercarse a aquel hombre y pudo contemplar su rostro serio. Éste, movió la cabeza y miró al pequeño, enseñándole una breve sonrisa. Pero sin darse cuenta, aquel hombre desapareció como si fuera un fantasma.

—¿Estoy alucinando? —se preguntó así mismo Ionia.

Sin darse cuenta, el misterioso caballero estaba detrás del muchacho y con sus manos señaló la casa de Zotico y Acacia.

—¿Qué quieres decirme? ¿Eres un fantasma? —preguntó Ionia con miedo.

El caballero sonrió brevemente y con una lágrima cayéndole desapareció ante los ojos de Ionia. El joven, corrió hacia la casa de Zotico y Acacia, para avisarles de que había un caballero con armadura dorada observando, fijamente la casa.

Cuando llegó, vio a su padre muy nervioso y le preguntó que le pasaba. Éste no respondió a la pregunta, pero se veía preocupación en sus ojos y lo que pudo ver, es que Acacia estaba dando a luz. Ionia, sin saber el porqué, quiso ayudar en el parto.

Pasaron las horas y nació un niño de cabellos negros, tenía un gran parecido con el espíritu que había visto Ionia hace un rato. Estaba contento, ya que su padre agradeció la ayuda y le dijo un par de palabras.

—Ionia, este niño se parece mucho a ti, parecéis hermanos —sonrió Yolando mientras miraba a su hijo.

La pareja estaba feliz con el nacimiento y querían celebrarlo de alguna forma, pero Zotico sabía que su mujer necesitaba descansar. Yolando y su hijo salieron de la casa para dejar a la pareja a solas. Ionia, quería contarle a su padre que había encontrado a alguien raro, pero no se atrevía.

En la casa de Zotico y Acacia, la pareja miraba con ilusión a su hijo, tenía rasgos que se parecían a los de su madre, pero no tenía casi ningún rasgo de su padre. Él se dio cuenta, pero no quiso decir nada y con cariño abrazó a su mujer, diciéndole que la quería.

En el Santuario de Atenea...

—Mi señor, ha nacido el sucesor de Capricornio —anunció uno de los guardias que se arrodillaba ante el Patriarca.

—Bien, al final él eligió a su sucesor... —dijo el Patriarca mientras agachaba la cabeza recordando las palabras de alguien al que apreciaba mucho.


Los primeros días 2ª Parte



5 de Febrero de 1966

Han pasado 3 años y el pequeño Shura ha crecido. Es alegre y le gusta cuidar de sus animales de la granja, en especial, las cabras. Le gusta ayudar a su padre a ordeñarlas y hacer queso para luego venderlo en la tienda. Él, siempre iba a visitar a su amigo, Ionia. Pero aquel día pasó algo inesperado.

El pequeño Shura, fue a visitar a su amigo y vio que portaba en su espalda una maleta. Ionia le vio y preocupado se acercó a él para decirle lo que le pasaba.

—Lo siento hermanito, tengo que irme a Grecia, me han proclamado caballero de Capricornio y tú sabes perfectamente que ha sido mi sueño. Pero te diré una cosa, no me olvidaré de ti, Shura —se despidió Ionia mientras lloraba.

—No te vayas hermanito, me voy a quedar solito ¿Con quién voy a jugar? —dijo el pequeño muy triste.

Ionia entre lágrimas abrazó a Shura, le prometió que le iba a visitar y le dijo que no llorara por él. El joven, se levantó y le dió la espalda al pequeño y se fue oyendo a su amigo, que no se fuera, que se quedara, pero no le hizo caso. Cuando lo vio desaparecer, Shura rompió llorar, pero una presencia, le tranquilizó. Vio a una niña que le observaba con pena y se acercó a él sin miedo. Sin conocerse, ella le miró a los ojos y le abrazó. Él no sabía por qué su corazón palpitaba tan deprisa por aquella niña.

Shura, acompañado de su nueva amiga, se dirigieron hacia la tienda de su padre y entró para saludarlo. Zotico, cuando veía a su hijo, sentía rabia, por que notaba que no se parecía en nada a él y pensó que igual su mujer le engañó con otro hombre, pero eso no le llegó a importar y saludó a su hijo.

—Hola hijo ¿qué te pasa? Te veo muy triste —preguntó muy preocupado Zotico.

—Mi hermanito se marchó...—dijo Shura que se puso a llorar otra vez.

—Ah, es verdad... —murmuró Zotico, recordando que Yolando había muerto hace dos años, por causas desconocidas. Algunos decían que era por enfermedad y otros decían que había sido asesinado, ya que nunca llegaron a ver su cuerpo. Shura, siempre preguntaba por él y sus padres le decían que se había ido con los dioses. —Hijo, veo que te has hecho una amiga—

—¡Sí! Se llama Minerva —dijo muy ilusionado el pequeño Shura.

—Que bien, me alegro que te hayas hecho una amiga —se puso contento Zotico al escuchar a su hijo.

—¿Papá? —preguntó Shura algo sonrojado.

—Dime hijo —

—¿Minerva puede ser mi nueva hermanita? —preguntó Shura con una dulce sonrisa.

Zotico con una sonrisa aceptó la pregunta de su hijo. Los dos amigos, se fueron a dar un paseo por el pueblo. El pequeño hablaba mucho del lugar de donde nació, diciendo que el nombre que le pusieron a su pueblo era bonito, ya que se llamaba Jaca.

Shura y Minerva llegaron a una zona muy alta, donde podía contemplar lo bonito que era el pueblo, pero una extraña sombra envolvió a los dos pequeños, asustando a la niña, haciendo que saliera corriendo y dejando a su amigo solo. Ante los ojos de Shura había un hombre alto, vestido con una armadura dorada y con seriedad, se acercó, agachándose ante el pequeño.

—¿Quién eres? Me das miedo —preguntó Shura muy asustado ante aquella presencia y llorando, por que su amiga Minerva había salido huyendo.

—Eso lo descubrirás muy pronto, pequeño —le respondió aquel hombre tan misterioso, desapareciendo como si fuera un fantasma.

¿Quién es el misterioso caballero? ¿Qué quiere de Shura?


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Re: (Fanfic) El Legado de Capricornio

Mensaje por darkokun el Dom Nov 18, 2012 1:57 am

este fanfic mola mucho. uno de aioria molaba tambien. que sepas que blanca-heartfilia tambien sigue tu fanfic y le encanta. sigue escribiendolo así de bien yoyo1

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Re: (Fanfic) El Legado de Capricornio

Mensaje por Okami el Dom Nov 18, 2012 2:38 am

Gracias Darkokun Very Happy estos fanfics a veces tienen su clasificación y aviso que es Clasificación T, es decir, no recomendada para menores de 13 años. No es por lemon, si no por escenas duras que vivió nuestro protagonista, pero no lo contaré xD. Ahora estoy escribiendo el siguiente capítulo, cuando lo termine lo subo Wink. Os agradezco mucho que disfrutéis del fanfic.

Bueno, para no spamear, pongo el capítulo en este post.

El espíritu amigo



6 de Febrero de 1966

Era una noche fría y el pequeño Shura, dormía plácidamente, después de un día tan ajetreado en la tienda. Soñaba con cosas de su vida, por ejemplo; él estaba en un mundo diferente al suyo, en el que vestía una armadura dorada como la de aquel espíritu y que siempre rescataba a una princesa de las garras de un dragón. Al pequeño siempre le gustaba ese tipo de historias, pero siempre se acordaba de su amigo Ionia, que había dicho que era caballero de Capricornio.

Mientras dormía, Acacia entró en la habitación para acariciar a su hijo y mirar como dormía como un angelito. El pequeño se despertó al sentir el cálido beso de su madre.

—Lo siento cariño, solo vine a verte y darte las buenas noches —le susurró Acacia a su hijo.

—Mamá ¿me cuentas un cuento? —le preguntó el pequeño con ternura.

La madre se echó junto a su hijo y le empezó a contar un cuento.

"Había una vez, un caballero llamado El Cid, era un caballero que vestía una armadura de oro con el símbolo de Capricornio. Era una persona un poco esquiva y bastante seria, además de ser reservado y muy callado, pero la verdad es que estima mucho a sus demás compañeros y siempre estaba dispuesto a ayudarles cuando algo va mal. Él siempre tiene una espada en su brazo a la que llamaba Excalibur.

Un día, el joven caballero fue a ver a su diosa Atenea, a la que tenía respeto y fidelidad, para decirle que se iba a Catalania.

Cuando llegó, decidió hacer un Torneo, cuando un soldado aparece anunciando que el ganador tendría el derecho de casarse con la gobernante de Catalania.

El Cid luchó tanto, que se agotó y ganó a todos sus contrincantes. Luego, el joven caballero, se enteró que la Gobernanta era su amiga de la infancia y ella le dijo.

—Para ti, que eres un gran caballero

Ella desapareció sonriendo con lágrimas en los ojos, dejando su Katana en el lugar donde desapareció. Una katana que era el sueño de los dos"

El pequeño Shura se quedó dormido tras escuchar la historia de su madre. Ella, cuando salió de la habitación vio a su marido sentado en el sofá.

Pasaron unas horas, había mucho silencio, cuando de golpe, se oye un fuerte ruido. Shura se levantó de su cama, ya que procedía del salón y sonaba como cristales rompiéndose en el suelo. También empezó a oír a su madre gritar.

—¡¡No!! —gritó la madre con fuerza.

El pequeño Shura, muy asustado, se asomó para ver lo que pasaba. Cuando vio algo horrible. A su padre pegando a su madre.

—¿¡Quién es el padre de Shura!? —gritó Zotico muy enfadado.

En ese momento, los dos vieron a su hijo, que estaba viendo todo lo que pasaba. Su padre, con rabia le abofeteó y le encerró en su habitación. Shura, empezó a golpear la puerta con fuerza, pensando en lo peor, quería estar con su madre, no quería verla sufrir, pero no podía, ya que era un niño.

Al día siguiente, el pequeño Shura estaba echado en su cama. Su rostro estaba lleno de lágrimas de tanto llorar. Un ruido hizo que el pequeño se despertara. Él vio la puerta abierta y decidió vestirse para salir. Cuando llegó a la entrada de su casa, vio a ese espíritu, de pie, encima de una roca. Éste, movió su dedo para que Shura fuera con él y el pequeño le siguió.

Cuando llegó a donde estaba el misterioso hombre, pero éste desapareció sin decir nada, como si fuera un fantasma. En ese momento, apareció Minerva saludando.

—¡Hermanito! Te he traído un collar de flores —dijo muy alegre la pequeña Minerva.

Él se dejó poner el collar de flores, pero quería contarle a ella lo del misterioso caballero. En ese momento, volvieron a ver al espíritu sentado en una piedra y Minerva asustada quiso escapar, pero Shura le dijo que era un buen hombre, pero estaba tan aterrada, que quería escapar de ahí. El pequeño, le cogió de la mano y los dos se acercaron al espíritu. El fantasma, se levantó de la piedra y se acercó a los dos niños.

—Hermanito, mi mamá siempre me dice que no hable con extraños —dijo Minerva muy asustada.

—Hermanita, él no es malo —le dijo Shura que miraba al espíritu con intriga.

El espíritu, con cierto cariño, acarició a Shura. El pequeño, vio que esa persona era esquiva y seria.

—¿Crees en la diosa Atenea? —preguntó el espíritu.

—¡Sí! Mi madre siempre me cuenta un cuento de un caballero que es fiel a Atenea —dijo muy ilusionado Shura al escuchar al extraño.

—¿Cómo se llama ese caballero? —preguntó el espíritu muy intrigado.

—El Cid —dijo muy sonriente Shura.

—¿Quieres que seamos amigos? —Preguntó el espíritu.

—Pero señor, no sé cómo te llamas —dijo Shura algo nervioso.

—Adivínalo tú y mañana me lo dirás —comentó el espíritu, que con amabilidad acarició a los dos pequeños desapareciendo ante ellos.

Shura y Minerva se quedaron de piedra al escuchar las palabras del espíritu. La pequeña, le preguntó al pequeño si iba a ser su amigo. Shura, le dijo que sí, pero si ella aceptaba también. Ella se lo pensó y acabó aceptando la propuesta de éste. Shura con cariño iba a darle un beso en la mejilla a su amiga, pero por accidente, los dos se dieron un beso en los labios. Los dos en plan gracioso empezaron a discutir.

—¿Porqué me diste un besito? —protestó Shura muy enfadado.

—¡Fuiste tú hermanito! —gritó Minerva algo alterada.

Los dos fueron a dar un paseo por el puedo. Shura, al pasar por delante de la tienda donde trabajaba su padre, pensó en muchas cosas horribles y su amiga le vio muy preocupado. Los dos, decidieron alejarse de ahí. El pequeño Shura, acompañó a Minerva a su casa y los dos se dieron un abrazo de amistad y luego, él, con cierto cariño, le dio un pequeño beso en la mejilla y los dos se despidieron.

Shura, mientras iba solo por la ciudad, se encontró otra vez con aquel espíritu y le hizo una seña con el dedo, para que el pequeño le siguiera. Él, fue con él y lo llevó hacia un lugar extraño.

—Aquí es donde me entrenaron para ser caballero de Capricornio y quiero que tú sigas mi camino —indicó el espíritu con su mirada.

Shura, vio a un hombre en la entrada de aquel lugar extraño. El espíritu, guió al pequeño ante aquella persona y le indicó que hablara con él, para pedirle que le enseñara el arte de la espada y la lucha. Y eso hizo el pequeño. Aquel hombre, con una sonrisa, le hizo una seña para que le siguiera y así conociera a su maestro.


Aquí está el capítulo. A ver si adivináis quien es el espíritu xD. Y la verdad, no se quien será el maestro de Shura ¿ Creéis que un fantasma puede enseñarle a un niño? Ah, el loquendo es un buen invento para poder encontrar los errores xD.

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Re: (Fanfic) El Legado de Capricornio

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